Este pasado viernes, 25 de noviembre, inauguramos la exposición de Miquel Pratdesaba Ferrés.
Y para acercaros su obra, me voy a valer, literalmente, del texto de Amador Méndez Núñez:
Tengo que confesar que, cuando contemplé la exposición de Miquel Pratdesaba en Vigo, se abrió un manantial en mi imaginación. Por esa ventana entró aire fresco de pintura extasiante, sugerente, enigmática.
No hay temática uniforme. No hay monocromismo dominante. Hay inspiración profunda, con interrogantes que hacen pensar, meditar, que no nos dejan indiferentes.
Pratdesaba no se siente prisionero de los “ismos”, realismo… surrealismo… abstraccionismo…
Siempre encontrarás temas para la reflexión y podrás contemplar un poco a ese gran mundo que el pintor atesora en su interior.
Para mi humilde opinión, el gran secreto de Miquel, es que disfruta plenamente pintando. Pinta en libertad, sin ataduras a escuelas o tendencias, a modas. Pinta lo que quiere y como quiere. Por eso es capaz de engendrar cuadros llenos de vida, de lujuria colorista, de mensaje encerrado en cada pincelada. Moja los pinceles en su alma de arcoíris y lo plasma en el lienzo como si fuera un gran universo al que hay que dar vida.
En sus temas de cristal quedan reflejadas sus pupilas trigueras bañadas por la luminosidad. Como gran cirujano de la pintura radiografía y modela el alma del personaje dejándolo impregnado de luz y ternura.
Si hay que inmortalizar un acto social, sus personajes se transforman en figuras con apariencia humana promulgando sus existencias y llenando de interrogantes al admirador del cuadro.
Pratdesaba es el pintor del alma humana, del alma de lo inanimado, del alma de lo invisible. Es el pintor de la libertad. Cuando está con los pinceles en la mano es el Ser supremo creador de vida, de mundos, porque a las mareas, al tiempo y a las aspiraciones humanas nadie las puede detener. Y las aspiraciones de Miquel Pratdesaba Ferrés son imparables.



















